Conferencias CSM Miranda de Ebro

ARQUEOLOGÍA CERCANA
Los próximos días 5 y 6 de Junio se celebrarán en el CSM de Miranda de Ebro (C/Almacenes, 22 y 24), a las 18:00 sendas conferencias que llevan por título:
“ARQUEOLOGÍA EN ARCE-MIRAPÉREZ: EXCAVACIONES 2004, 2005 Y 2006”. A cargo de F. Rafael Varón Hernández, Arqueólogo de ONDARE BABESA, S.L. y director de las excavaciones.
“PLAZA DE SAN MARTÍN DE RIVABELLOSA: RESULTADOS PROVISIONALES DE LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA”. A cargo de F. Javier Ajamil Baños, Arqueólogo de ONDARE BABESA, S.L. y director de las excavaciones realizadas durante 2002, 2003 y 2004.
En ambas intervenciones se explicarán los detalles más significativos de las excavaciones realizadas, así como las conclusiones más interesantes obtenidas en las mismas.
La entrada es libre hasta completar el aforo.
elcorreodigital.com 6 de Junio de 2007
Arqueólogos piden la implicación de las instituciones para proteger el patrimonio de Arce-Mirapérez
Han establecido su extensión en unas 26 hectáreas y su existencia en 8 siglos
MARÍA ÁNGELES CRESPO/MIRANDA DE EBRO


Los arqueólogos responsables de las excavaciones y los trabajos de investigación en los yacimientos de Arce-Mirapérez, insisten en que los hallazgos de la zona sólo pueden tener un calificativo: «Son espectaculares tanto en relación con la extensión del poblado, como en su permanencia en el tiempo».

Así lo afirmó Rafael Varón. El arqueólogo de Ondare-Babesa expuso ayer los resultados en una charla coloquio desarrollada en el Centro Sociocultural de Mayores. «Hablamos de, al menos, 26 hectáreas y de una existencia que va desde el siglo II o III antes de Cristo, hasta el V de la era actual». Por eso, para preservar los aspectos patrimoniales del yacimiento de Arce Mirapérez, Varón considera que las instituciones deberían implicarse y ponerlos en valor.«Lo que es más importante en este momento es la protección. Si se incluyera en el inventario arqueológico provincial sería posible». Eso sí, Varón entiende que para que las instituciones se impliquen «sería necesario que los investigadores pudiéramos ofrecerles los resultados con más rapidez».
Labor de todos
Reconoce que el proceso es lento y por eso «es difícil que alguien no implicado directamente en la tarea muestre interés. La sociedad no conoce bien lo que aquí tenemos y así es complicado encontrar compromisos por parte de los políticos». Según los estudios realizados, Arce-Mirapérez sería no sólo una aldea, sino una ciudad de tipo medio que tuvo cierta importancia en la zona norte. Para Varón sería bueno poner en valor estos restos patrimoniales. Estima que si se trabaja en esa dirección «se podría, por un lado, atraer turismo, y por otro mejorar la oferta cultural para los mirandeses».
El trabajo se ha hecho durante tres años y, en esa línea, Varón entiende que, pese a su condición de mirandés, «el orgullo local no nos puede. Somos objetivos y el hallazgo es muy importante».
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Edición digital del Diario de Burgos, 6 de junio de 2007
Arce-Mirapérez ‘esconde’ una ciudad romana de gran tamaño
Las campañas de excavación de los últimos tres años permiten corroborar la trama urbana del emplazamiento que ocupaba al menos una superficie similar a 26 campos de fútbol
G.A.T.
Las últimas tres campañas de excavaciones en el yacimiento arqueológico de Arce-Mirapérez han dado unos resultados llamativos que aportan luz sobre un emplazamiento que según los hallazgos encontrados presenta unas dimensiones mucho mayores de las inicialmente contempladas así como una trascendencia histórica destacada. Unos trabajos que «varían por completo la idea que teníamos del yacimiento», explica el director de las excavaciones, Rafael Varón, de la empresa Ondare Babesa, que ayer ofreció en el Centro de Mayores una charla sobre las excavaciones. De hecho si hasta hace poco se consideraba este yacimiento como uno de pequeño tamaño: «un castro celtibérico que sufre las consecuencias de la romanización y se convierte en una pequeña ubicación agrícola romana», dice Varón, en la actualidad se puede confirmar que en este emplazamiento hubo una ciudad romana «con su trama urbana, sus calles, sus plazas, sus viviendas…».Una ciudad que pudo vivir su época de esplendor durante los siglos I, II y probablemente III hasta alcanzar unas dimensiones que rondarían las 26 hectáreas, o lo que es lo mismo 26 campos de fútbol. «Cambia por completo los conocimientos que teníamos, sobre su extensión, su caracterización urbana, podemos decir que es un núcleo romano de gran tamaño», explica el director de las excavaciones.
Los trabajos desarrollados durante los últimos tres veranos han permitido recopilar 1.500 piezas, principalmente material cerámico, que han permitido a los investigadores dimensionar la importancia de la ciudad, entre ellas «auténticas piezas de museo», confirma Varón.
Además el equipo ha podido documentar restos de viviendas de épocas romana, con sus muros, las estructuras de la planta baja y las bases de apoyo de las columnas para el piso superiror… Aspectos que se han podido corroborar con imágenes aéreas de la zona que ocupa el yacimiento en las que se distingue perfectamente lo que sería el trazado urbano de esta ciudad romana e incluso la distribución interior de algunas de las viviendas. Varón asegura que por sus dimensiones estaríamos hablando de uno de los yacimientos más importantes de la Comunidad.
La ubicación concreta de Arce-Mirapérez es una zona de 260.000 metros cuadrados a ambos lados de la carretera de Logroño, en lo que se conoce como la urbanización El Lago y en el actual pueblo de Arce, y desde el río Zadorra hasta los límites actuales de Rottneros. El director de las excavaciones incluso explica que el yacimiento pudo haber sido más extenso ya que «la construcción de la antigua planta de Fefasa arrasó literalmente parte del yacimiento».
Para Varón los resultados obtenidos son «científicamente muy importantes» aunque habrá que estudiar su dimensión monumental. No obstante asegura que hay claros indicios de que la ciudad «cumple los parámetros de otras ciudades romanas de tamaño importante como la existencia de una zona residencial, otra comercial, canalizaciones, desagües, zona de huerto…».
Para el arqueólogo estos descubrimientos suponen un paso importante, y aunque reconoce que las administraciones son las que deben decidir sobre el futuro, cree que «es importante también que haya una exigencia social». El arqueólogo no duda de la potencialidad del yacimiento «de cara a su investigación por un lado, pero también a su conservación y a su puesta en valor».
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Edición Digital de El Correo, 7 de Junio de 2007
JAVIER AJAMIL BAÑOS, ARQUEÓLOGO
«Alfonso VI anexionó Rivabellosa a Miranda»
Señala que en el fuero de la ciudad se recoge este hecho y ya se menciona la iglesia de San Martín, que ha centrado sus excavaciones
CRISTINA ORTIZ/MIRANDA DE EBRO

Las explicaciones de Javier Ajamil se siguieron con atención. / A. G.

LOS DATOS

Zona de trabajo: inmediaciones de la plaza y el Ayuntamiento de Rivabellosa.
Excavaciones: realizadas durante los años 2002, 2003 y 2004.
Hallazgos: restos de la iglesia de San Martín, una necrópolis con 178 tumbas y varios silos; además de vasijas y monedas.
Época: su datación se remonta a los siglos IX y X.


El arqueólogo Javier Ajamil fue el encargado de desempolvar ayer, durante una conferencia ofrecida en el Centro Sociocultural de Mayores, parte de nuestra historia a través de las excavaciones realizadas en Rivabellosa.

-¿Cuál fue el principal hallazgo de esos trabajos?
-Lo más espectacular fue la propia iglesia, que es lo que se estaba buscando. Se suponía que bajo el antiguo Ayuntamiento estaba el templo y que el edificio del Consistorio reproducía la planta de la iglesia de San Martín.
-Y, ¿era realmente así?
-Con las excavaciones realizadas de 2002 a 2004 lo que se ha visto es que la iglesia estaba desplazada hacia el sur y, después de dos ampliaciones, llega a tener hasta 27 metros de longitud. Además, contaba con una necrópolis alrededor de 178 tumbas documentadas, de las que excavamos 106. El resto de la plaza no se tocó y en ella habrá otros 300 ó 400 enterramientos. También encontramos silos de almacenamiento, vasijas de cerámica, moneda.
-¿En qué época podríamos situar estos restos?
-Estaríamos hablando del siglo X. La iglesia ya aparece citada en el fuero de Miranda de 1099. Pero por los restos arqueológicos podríamos decir que esta población ya existía un siglo antes. San Martín se mantendría en pie hasta mediados del siglo XVII, que es cuando se hace la parroquia del Rosario.
-¿Qué valor habría que dar a los hallazgos en la zona?
-En principio, los restos son arqueológicamente muy importantes. No sólo tenemos que valorar los restos materiales, sino la información obtenida sobre el poblamiento de toda la comarca y de la cuenca de Miranda.
-¿Cómo fueron los trabajos?
-Lo primero que se hizo, en 2002, fue valorar tanto la plaza como el interior del Ayuntamiento, por medio de unas zanjas, hasta que dimos con el nivel de tumbas. Al año siguiente, durante un mes, excavamos el interior del Consistorio y encontramos 78 tumbas, uno de los muros de la iglesia y 3 silos de época anterior. Cuando comenzó la construcción del nuevo Ayuntamiento, centramos los trabajos en la plaza que, a continuación, iba a ser reformada.
-¿Todavía queda mucho por hacer?
-Lo cierto es que sí, pero la plaza ya está terminada, entonces no se va a volver a excavar allí. La información que tenemos de la iglesia es la que se ha podido sacar de una zona que había sido muy alterada desde hace muchos años.
Desde el año 1099
-¿Qué relación tienen estos hallazgos con Miranda?
-Tienen relación directa. En el fuero, Alfonso VI anexiona Rivabellosa a Miranda de Ebro. Una población de la que dice que tenía 14 solares, en tres calles, dispuestos alrededor de la iglesia de San Martín. De hecho, en el enterramiento de un niño encontramos que éste tenía una moneda en la mano y que era del reinado de Alfonso VI. Esto viene a corroborar lo que dice el fuero, a pesar de que se dude de la autenticidad del texto de 1099, se ha demostrado que era la realidad de esa época.
-Realmente, la existencia de San Martín es desconocida.
-Lo cierto es que la gente tiene muy poca memoria histórica y los vecinos más mayores de Rivabellosa, cuando estábamos excavando, sí que nos contaban que habían conocido tumbas. Pero la plaza, que ahora se ha reformado, se construyó en 1961. Y de como era antes, casi no tienen recuerdos.

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