Apuntan la necesidad de profundizar en el estudio arqueológico de Miranda

Diario de Burgos-Edición Digital, 10 de Julio de 2007
Apuntan la necesidad de profundizar en el estudio arqueológico de Miranda
El arqueólogo Rafael Varón y el geógrafo y consultor ambiental Roberto Martínez de Salinas inauguran el curso sobre el Centenario.
G.A.T.
Ayer dio comienzo en la Casa Municipal de Cultura el curso de verano de la UBU sobre ‘Miranda Ciudad’. Una cita especial con la que la Universidad de Burgos, en colaboración con el Ayuntamiento, ha querido profundizar y acercar la historia mirandesa a través de temas como el medio ambiente, la arqueología, el urbanismo, el arte y la cultura.
Y en la jornada inaugural, que fue presentada por el director del curso, Rodolfo Vélez, se incidió en dos aspectos bien distintos pero que forman una parte de la historia mirandesa: la arqueología y el medio ambiente.
El arqueólogo, Rafael Varón, realizó un certero repaso por 5.000 años de historia, desde el neolítico a la concesión del Fuero (en el 1099), pasando por la época romana y el paso de ésta a la época medieval. Un recorrido que evidenció la importancia que Miranda y su entorno siempre ha tenido como asentamiento: «cuanto más antiguos, los asentamientos estaban más en lo alto, pero con el paso del tiempo se ha ido descendiendo al fondo del valle ocupando espacios ecológicos más productivos», explicó.
Y la principal característica de atracción era el cruce de caminos que la ciudad siempre ha sido, hecho que hoy sigue siendo motor del desarrollo local al que habría que sumar «la facilidad con la que se puede acceder a determinados recursos naturales», apuntaba Varón.
El arqueólogo trató igualmente de «romper el tópico de que Miranda no tiene patrimonio», y así expuso los numerosos yacimientos existentes como los de Arce, Cabriana, Santa María en Villanueva de Soportilla, Rivabellosa o el Castro de Buradón. «Todavía nos queda por hacer muchísimo trabajo, tenemos mucho patrimonio que todavía está oculto, a veces bajo la tierra y a veces para la mentalidad de la gente», reflexionaba Varón al tiempo que proponía medidas de investigación que potencien la arqueología.
En este sentido apuntaba que «son 5.000 años en los que el documento escrito prácticamente no existe y la única manera de acceder al conocimiento de esa historia es a través de la arqueología, cuanto más cercanos en el tiempo estamos empiezan a aparecer documentos escritos, los hay a partir de época romana, luego en la Edad Media como el Fuero de La Nave, el Fuero de Miranda, cartas y donaciones a monasterios, pero esa documentación explica determinadas cosas pero no explica todo. La arqueología da el día a día, el cómo vivía la gente, una foto de ese momento concreto y la unión de todo eso ayuda a conocer mejor la historia», explicó.el medio físico.
En otro registro el geógrafo y consultor ambiental Roberto Martínez de Salinas evidenció en su ponencia las características del medio físico y el clima de la ciudad, también como elemento importante e influyente en su devenir histórico. Especial tiempo dedicó a exponer la evolución climática experimentada en Miranda desde 1961. Según los datos recogidos en 40 años la temperatura en Miranda ha aumentado un grado (más acusado en las décadas de los 80 y los 90). Un aumento que se debe a distintos factores como el crecimiento del parque de vehículos, la incidencia de las calefacciones y la actividad industrial. Igualmente se ha comprobado que han disminuido las heladas, los día de nieve y de granizo, y que llueve menos, aunque cuando lo hace llueve con mayor intensidad, explicó el experto durante su intervención.
En paralelo expuso las conclusiones del estudio del fenómeno de ‘isla de calor’ concluyendo que la diferencia de temperatura entre la zona urbana de la ciudad y sus alrededores ha alcanzado máximos que rondan los 7 grados centígrados.

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