DISTINCIÓN “ENRIQUE EGUREN” DEL IAA-AAI AL DR. JAVIER FERNÁNDEZ ERASO (UPV/EHU)

DISTINCIÓN “ENRIQUE EGUREN” A LA INVESTIGACIÓN
ARQUEOLÓGICA
Con objeto de premiar las investigaciones sobre temática
arqueológica, el Instituto Alavés de Arqueología / Akeologiarako ArabarInstitutua ha creado esta distinción que se concederá con este fin. Se otorga
teniendo en cuenta los valores contenidos en investigaciones arqueológicas
realizadas desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad.
Es un premio de carácter honorífico, que se otorgará
bienalmente y que lleva el nombre del arqueólogo alavés Enrique Eguren
(1888-1944), como recuerdo de sus investigaciones arqueológicas llevadas a cabo
en territorio alavés.
Para la concesión de esta distinción se tendrán en cuenta
una serie de valores, como son: planteamiento y desarrollo de la investigación
arqueológica, publicaciones sobre la misma y proyección o difusión social de
resultados.
En esta primera edición, analizadas las propuestas
presentadas, se ha decidido conceder la Distinción “Enrique Eguren” 2014, al
Dr. D. Javier Fernández Eraso, atendiendo a sus méritos profesionales por su
dedicación y trayectoria investigadora continuada, que ha permitido profundizar
en el conocimiento de la Prehistoria en Álava, especialmente de su zona
meridional, así como en el resto del País Vasco y por la publicación de sus
investigaciones, a lo que se une su labor docente académica y su preocupación
por la divulgación social de los resultados.  
Dr. Javier Fernández Eraso
El trofeo-distinción “Enrique Eguren”
Creado por el Instituto Alavés de
Arqueología – Arkeologiarako Arabar Institutua, para premiar las investigaciones sobre temática
arqueológica llevadas a cabo en el territorio de Álava y su entorno, o a
cualquier otro ámbito, siempre que haya sido dirigida por arqueólogos/as
alaveses/as.

Este
trofeo refleja dos aspectos relacionados con la arqueología. La columna
estratigráfica representa la metodología arqueológica que hace posible el
conocimiento del ser humano y su evolución. Éste queda simbolizado por la
impresión de la mano de un alfarero sobre una pella de arcilla, como la que ha
sido utilizada tradicionalmente  para
elaborar diversos recipientes desde el Neolítico hasta nuestros días. La huella
es una reproducción facsimilar de la mano de un artesano que operaba en un
alfar celtibérico del siglo III a.C.
Trofeo-distinción
ENRIQUE EGUREN BENGOA, breves notas bibliográficas
Arqueólogo nacido en Vitoria-Gasteiz (Álava) el 13 de enero de 1888. Hijo de
industriales, sus primeros estudios los cursó en el colegio Marianistas, con
excelentes resultados. Puede que el afán por la prehistoria se le presentara en
este colegio, siendo en cierta medida responsable de ello los profesores Luis
Heintz, Pedro Lorenz, Marcelo Alonso, Constantino Diez y Fidel Fuidio, los
sabios de Álava en torno a este tema. Algunos de ellos serían más tarde
ayudantes de Eguren.

Primeros años
Estudió el bachiller en
el Instituto Vitoriano de Segunda Enseñanza. En esta época Enrique Eguren se
encontró con el personaje más importante que hasta entonces diera la
arqueología alavesa; Federico Baraibar. Este no solo era director de instituto,
sino que también era el superior de la Diputación y presidente del Ateneo de
Vitoria-Gasteiz. Además, ya había realizado importantes obras de arqueología en
Álava como marco de investigación.
Finalizados los estudios, Eguren partió a la Universidad de Madrid donde
estudió Ciencias Naturales. Allí, una vez licenciado, preparó la tesis doctoral
titulada Estudio Antropológico del Pueblo Vasco. La prehistoria en
Álava
. La presentó en 1913, y aprobó con una muy buena calificación.
Tras finalizar sus
estudios volvió a Vitoria-Gasteiz para trabajar en el instituto, y ese mismo
año contrajo matrimonio con Rosa Zubiagaray. Sin embargo, al poco tiempo, en
1915, tuvo que abandonar su ciudad al haber conseguido mediante oposición la
cátedra de Botánica y Minerología en Oviedo.

Congreso de Estudios Vascos
Intervino en los primeros Congresos de Estudios Vascos de 1918 y 1920.
Presidió, junto con Aranzadi, la sección “Raza”
(Antropología física, prehistoria, etnología) del primer congreso, y en el
segundo, como Presidente de la sección “Universidad”. Disertó sobre
el tema: Régimen autónomo económico-administrativo de la Universidad
Vasca 
, publicado en San Sebastián en el año 1921. Se halló en el
núcleo de la implantación de Eusko
Ikaskuntza
 en Álava, y en la
apertura de la delegación en este territorio.
Trabajó como profesor en
el Instituto de Vitoria-Gasteiz, y después fue catedrático de la Universidad de
Oviedo (cátedra de Botánica y Mineralogía). Desde 1929 hasta su muerte fue
rector de la citada Universidad.

Otros trabajos
El trabajo desarrollado a partir de este período es impresionante. Editó
montones de trabajos sobre otra serie de temas. Destacan De la Época
Eneolítica en Asturias
 (1917); Cabezas Humanas reducidas del
Perú
 (1918) y otros cuantos relacionados con la prehistoria de Euskal
Herria, como por ejemplo Nuevos datos acerca de la Prehistoria en
Álava-El túmulo de Oquina
 (1923), Los dólmenes clásicos
alaveses
 (1927), El dolmen de Larrasiol y otros datos para la
Prehistoria Alavesa
 (1931), entre otros. El ámbito geográfico de estos
trabajos solía ser en casi todos los casos el territorio alavés, región en la
que Eguren realizó la mayor parte de sus investigaciones.
Además de en la arqueología, antropología y la prehistoria, Eguren se volcó
en otro asunto: la reivindicación de la Universidad del País Vasco . Escribió diversos trabajos para dicha universidad, por lo que la actual
UPV/EHU debe mucho a éste arqueólogo alavés.

Las excavaciones junto a Aranzadi y
Barandiarán
Pero donde destacó Enrique Eguren es como investigador en compañía de José Miguel de Barandiarán y Telesforo de Aranzadi, entre 1917 y 1936. En 1918 exploraron Santimamiñe, y en
1919 la montaña de Izkiz y el camino de Lasarte en Vitoria-Gasteiz. Con Barandiarán investigó Albaina, y con Aranzadi la zona de dólmenes de Urbasa. Entre 1922 y 1923 rastrearon
Salbatierrabide y las grutas artificiales del Sur de Álava.
Ello se traduce en publicaciones tales como Exploración de ocho
dólmenes de Altzania
 (1921), Exploración de diez y seis
dólmenes en la sierra de Elosua-Plazentzia
 (1922), Exploración
de seis dólmenes en la sierra de Urbasa 
(1923), Grutas artificiales
de Álava 
(1923), Exploración de cuatro dólmenes de Belabieta (1923), Nuevos
datos acerca de la Prehistoria en Álava-El túmulo de Oquina
 (1923), Exploraciones
de la caverna de Santimamiñe (Basondo: Cortézubi)
 (1925 y 1931)
Los dólmenes clásicos alaveses. Nuevos dólmenes en la Sierra de
Entzia (Encia)
.
Enrique Eguren Bengoa
Últimos años
A partir de 1923, su
trabajo de campo fue más parsimonioso debido a la afección cardiaca que le
aquejó y que le impedía subir cuestas como la de Santimamiñe. En 1927 excavó el
dolmen de Arrobigaña (Altzania).
Sus escrupulosos y concienzudos trabajos los efectuaba en sus vacaciones
académicas, casi siempre en Álava. Los dólmenes clásicos alaveses (1927), El
dolmen de Larrasoil
 y Otros datos para la Prehistoria Alavesa (1931)
son algunas de las publicaciones que realizó el arqueólogo.
La Guerra Civil lo sorprendió en la cueva de Urteaga (Itziar, Gipuzkoa),
junto con sus compañeros, el maestro Aranzadi y Barandiarán. Fue vicepresidente de la Diputación de Asturias desde 1942
y Miembro Fundador de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y
Prehistoria.
Vivió sus últimos años
en Oviedo junto a su familia. Falleció el 14 de julio de 1944 como consecuencia
de sus problemas cardíacos. Eguren fue enterrado en Vitoria-Gasteiz, en un
panteón que su familia tenía en el cementerio de Santa Isabel.

Desde Ondare Babesa, S.L. felicitamos al Dr. Fernández Eraso, que ha sido profesor de muchas de las personas que trabajan y han trabajado en esta casa. De él recordamos una frase de cuando daba Prehistoria en primero de carrera “los prehistóricos eran antiguos, pero no gilipollas”, toda una lección de historia en un brevísimo chascarrillo. 

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