DOCUMENTACIÓN ARQUEOLÓGICA DE LA TORRE DE MARTIODA

La Casa-Torre de los Hurtado de Mendoza, en Martioda (en el término municipal de Vitoria-Gasteiz), es un elemento arquitectónico que destaca en la Llanada Alavesa, por la capacidad de evocación que tienen estos edificios, en los que se asienta parte de la Historia Medieval del Territorio Histórico.
Vista de la Torre de los Hurtado de Mendoza, en Martioda, desde su perfil este. (c) F. Javier Ajamil para ONDARE BABESA, S.L.
Vista de la Torre de los Hurtado de Mendoza, en Martioda, desde su perfil oeste. (c) F. Javier Ajamil para ONDARE BABESA, S.L.
La situación de abandono que presenta la Torre ha hecho que la Diputación Foral de Álava se planteé medidas urgentes para frenar su deterioro
Este notable conjunto tiene protección de carácter arqueológico, por lo que se también se han puesto en marcha algunas acciones de investigación sobre ella, de las que os damos noticias.
Ondare Babesa, S.L. ya fue la encargada, en 2011, de estudiar el subsuelo del exterior de la Torre y de su barbacana y foso, localizando parte del trazado de este. En la revista Arkeoikuska, del Centro de Patrimonio Cultural del Gobierno Vasco, tenéis un resumen de aquella actuación.
A finales de 2015, y por encargo de la DFA se ha efectuado la excavación de una buena parte del interior del edificio, además se ha documentado gráficamente el exterior del conjunto, para poder efectuar una revisión de la lectura de alzados de la Torre.
Lo cierto es que la operación de fotografiado del edificio suponía un reto para nosotros, puesto que su altura y las edificaciones adosadas ocultan e impiden ver todo el conjunto. 
La solución ha pasado por la utilización de un dron, dotado con cámara de fotos y de vídeo que nos ha permitido documentar toda la estructura.
Volando para obtener imágenes: el dron en la fachada sur de la Casa-Torre. (c) F. Javier Ajamil para ONDARE BABESA,S.L.
Vista panorámica de la Casa Torre, al fondo la Sierra Brava de Badaia

Se ha utilizado un un dron DJI Phantom 3 Pro. Con una cámara
de 12 MP que graba los ficheros en formato RAW. El dron equilibra su posición a
través de GPS, sensores barométricos, compás electrónico y giroscopios. Tanto
la imagen generada por la cámara como los datos de posición, altura, velocidad
vertical y horizontal, distancia, etc son enviados de manera digital y en HD a
un tablet. Así es posible ver en todo momento la posición del dron respecto a
la torre y respecto al operador. Al poder controlar la posición y altura con
precisión se pudieron realizar fotos a varias alturas alrededor de todo el
perímetro de la torre que se utilizaron para realizar la fotogrametría. En
total se tomaron unas 400 imágenes.

Aunque la transmisión de imagen y datos es suficientemente
potente para llegar a varios kilómetros de distancia cuando no hay obstáculos,
al situar el dron detrás de la torre es normal perder la señal por lo que fue
necesario desplazarse alrededor de la torre en algunas ocasiones para recuperar
la señal. Se utilizaron 4 baterías, cada una de las cuales proporciona unos 18
minutos de vuelo

Estas imágenes son corregidas en base métrica y georreferenciadas para obtener una información totalmente fiel del monumento. De este modo, el director de la actuación, F. Javier Ajamil, está redactando la memoria de la actuación, ayudado por las correcciones que ha hecho nuestra colega Itxaso Azcune, especializada en virtualización de Patrimonio. 
Borrador de los trabajos de corrección de los alzados de la Torre. Alzado oeste. (c) Itxaso Azcune para Ondare Babesa, S.L.

Entradas relacionadas: